El Banco Santander venderá por unos 4.000 millones de euros todos sus edificios y oficinas salvo su sede social.
Las ganacias netas de la operación, calculadas en 1.400 millones de euros serán destinadas a financiar la compra del Banco Real de Brasil y el italiano Antonveneta, filiales del grupo holandés ABN Amro, por el que un consorcio formado por el Banco Santander, Royal Bank of Scotland y Fortis ofreció 71.000 millones de euros.
Se trata de 44 edificios y 1.200 oficinas.
La idea del banco es seguir en todas las dependencias como inquilino, ya que el alquiler, además de ser fiscalmente deducible, resulta más rentable que el coste de capital de los recursos inmobiliarios.
